
"¡No puede ser! ¡Es lunes!"
Muchos usan esta frase al iniciar la semana y no lo dicen con optimismo o mucho entusiasmo que digamos.
Permítame compartirle algunos puntos que nos pueden ayudar a empezar la semana con una actitud positiva, con la confianza que Dios nos va a ayudar a salir adelante en cada cosa que enfrentaremos en los siguientes días.
1. Comienza con una rutina que te provea ánimo y determinación. No empieces la semana con pensamientos negativos ni con temores, más bien agradece a Dios por la bendición que te da de tener vida y la oportunidad de emprender cosas nuevas.
2. Levántate con el tiempo suficiente para prepararte espiritual y mentalmente. Agradece a Dios por el nuevo día, repasa las cosas que debes hacer en el día y asume una actitud de lucha y determinación que te permitirá hacer las cosas con excelencia y pasión.
3. Disfruta tu desayuno. Toma el tiempo necesario para saborear la primera comida de tu semana.
4. No dejes de lado asegurarle a tus seres amados que son importantes para ti y que los tienes en tu mente y corazón. Abrázalos y bésalos; anímalos para que ellos también amen la idea de que la semana será todo aquello que Dios ha planeado que sea.
5. Aprovecha tu tiempo dedicándote a actividades productivas. Son muchos los que podemos llamar "distractores del tiempo", cosas que puede ser que entretengan pero que desvían nuestro esfuerzo de aquellas cosas que realmente son productivas.
6. Evita la tensión y el stress. Nuestros días se viven a toda velocidad y somos nosotros los que podemos regular la velocidad en la cual los viviremos. Saca tiempo para pensar, para meditar, para analizar bien las cosas antes de hacerlas. Sobretodo, encomienda tus caminos a Dios y confía en Él.
7. Aprende a disfrutar de cada momento de la semana. No todas las cosas serán favorables, pero sin duda nuestra actitud puede marcar una gran diferencia.
8. No te quedes con lo que tienes, siempre ve por más. Dios nos ha capacitado para aprender un poco más; por esto, invierte tiempo en la lectura, conversa con otros que te puedan enseñar cosas nuevas y productivas.
9. Has las pausas que sean posibles y necesarias sin que esto rebaje tu productividad. No somos máquinas, necesitamos descanso y mantener un equilibrio en la vida que nos permita disfrutar lo que hacemos.
10. Vive el presente, el mañana no sabemos si va a llegar. No te lamentes de tu pasado sino considéralo como una referencia para mejorar y crecer.
¡Que tengas una extraordinaria semana!
